El sistema inmune y los aceites esenciales

Llegó el otoño y con esta bella estación, también se reactivan las alergias debido a que algunos restos de plantas que hay en el suelo (flores y polen) se ponen en suspensión por el viento y la lluvia.


Diversos factores como tener sueño de calidad, buena alimentación y hacer ejercicio regularmente, nos ayudan a aumentar nuestra inmunidad; otra forma es agregando aceites esenciales.


Sabemos que un aroma específico conecta con una emoción y es por eso que se logra influir mental y emocionalmente, lo que resulta beneficioso para aportar diferentes estados de ánimo como alegría, motivación, tranquilidad, concentración, entre otros. Al estar en un estado benéfico para nuestro sistema inmunológico este se fortalece y se logra defender mejor ante las enfermedades. Ya existen diversos estudios que incluso hablan de cómo los pensamientos positivos mejoran nuestra salud.


Un aceite esencial excelente es el de lavanda, que es increíblemente versátil. La lavanda es relajante, lo que propicia una buena noche de sueño y además funciona para reducir el estrés (conocido como uno de los grandes factores que afecta el sistema inmune)


Por otro lado, un estimulante del sistema inmunológico es el aceite de eucalipto, que adicionalmente tiene propiedades antivirales y antibacteriales muy poderosas, asimismo funciona para sanitizar espacios. Se utiliza comúnmente para aliviar síntomas de las vías respiratorias.


Así que la próxima vez que tu sistema inmunológico se vea comprometido por estrés o mala calidad de sueño, considera añadir aceites esenciales.