El minimalismo: cuando menos es más

Este concepto se podría reducir a una frase: “identifica lo esencial, y elimina todo lo demás”, se trata de vivir con lo que realmente necesitas. Las cosas que tanto guardamos en gavetas y armarios pueden desatar muchas emociones; estrés por no utilizarlas o culpa por haber gastado en ellas sin darles una utilidad.


El minimalismo va en contra del consumo de cosas sin control alguno, es importante rescatar que a veces entramos en un círculo vicioso donde queremos más cosas de las que puedes usar o pagar y es entonces cuando las cosas ya no trabajan para ti, sino tú para ellas.


Hay diferentes maneras de empezar una vida con enfoque minimalista, puedes buscar retos

en internet, aquí te mencionamos algunos interesantes: uno de ellos es el “30 días de juego minimalista” que consiste en deshacerte de 3 cosas al día durante un mes. Otra dinámica es “entra uno, sale uno” que radica en que cada vez que compramos algo nuevo, saquemos su versión antigua.


La mayor parte de los minimalistas más extremos se encuentran en países de habla inglesa, donde incluso cuentan con un determinado número de posesiones, sin embargo, es importante encontrar el balance, debido a que no tendría sentido tener un número limitado de cosas si esto generará que no puedas realizar actividades que te gustan.


Algunos de los beneficios del minimalismo son:


  • Desarrollar la gratitud. Necesitas menos cosas para ser feliz, lo que nos permite ver lo que es realmente importante.

  • Sensación de orden. El reducir todas las cosas que no ocupamos, nos permite tener mejor orden, espacio y claridad.

  • Consumo sustentable. Al disminuir la adquisición de productos inútiles, menos basura generamos.