Protección solar esencial...


¿Sabías qué? Hay cientos de plantas que tienen propiedades para prevenir los daños causados por el sol de forma directa, aplicados en la piel en forma de aceites. Entre los más importantes destacamos:

  • Aceite de semilla de frambuesa: Aunque pocos son los que conocen estas propiedades, deberías saber que este protector solar natural tiene un FPS de entre 30 y 50, es decir, de los más altos que puedes encontrar en el mercado habitual. Muy recomendable para zonas sensibles o pieles muy blancas.

  • Manteca de Karité: El karité está de moda, y lo vemos en cientos de productos cosméticos. Pero sus beneficios van más allá de la hidratación de la piel, ya que tiene un FPS que puede variar entre los 5 y los 12. Se trata de una protección moderada

  • Aceite de semilla de zanahoria: La zanahoria es bien conocida por mantenernos seguros del sol y prolongar el bronceado. Pero usar aceite de zanahoria directamente en la piel como protector solar nos asegura una protección de 30 FPS.

La importancia de la alimentación para protegerse del sol

Sin embargo, además de una protección externa con aceites de plantas naturales, resulta fundamental cuidar los tiempos de exposición al sol, irnos a la sombra cuando sea necesario y mantenernos en todo momento hidratados con mucha agua o zumos de fruta naturales. Pero junto con todo esto, tomar alimentos ricos en vitaminas hace que podamos mantenernos más horas bajo el astro rey, y por si fuera poco, que el tono moreno que adquirimos se prolongue.

Así por ejemplo, las zanahorias son fundamentales para ambas cosas. También todas las frutas, por su aporte vitamínico; y vegetales como el aguacate, el pepino o el brócoli y la coliflor sirven para aumentar la cantidad de vitaminas que nuestro cuerpo necesita para sintetizar las radiaciones positivas, así como para mantener una dermis más fuerte ante las agresiones solares.